jueves, 8 de marzo de 2012

Redouté II



    La ilustrísima Josefina se proponía crear  un jardín ejemplar en todos los ordenes, _ ella que había llegado de la Martinica a los 16 años y debió de haberle quedado  grabada en su interior la exuberante  vegetación que había dejado allí_ un jardín tanto para la contemplación como para estudio científico, lo tenía claro. Tenía la idea, unos buenos profesionales y, podía no reparar en gastos. Para esta colección de plantas, sobre todo de rosas, adquirió el Castillo de Malmaison de Rueil y,  ella misma se encargó del trazado. Hizo, más que un jardín, un increíble lugar de elevada riqueza florística para la época.
  Parte de las plantas le iban a llegar del jardín frances de Cels ( Jacques Martin Cels, botánico  presentado en su momento a Redouté  por L´Hériter ), cultivado por Pierre Vententat, botánico aficionado, bibliotecario, además  de clérigo. A través de Bonpland , que tenía viveros y trabajaba las plantas comercialmente;  este señor, médico y botánico, había acompañado a  a Von Humboldt en sus expediciones a América del Sur, y reunió la friolera de 4500 especies, Josefina no lo dudó y al volver de su viaje lo nombró su botánico particular. Para jardinero se hizo con los servicios de Chales-Francois Brisseau (1776-1854), como no, con Ventantat, y, el pintor de flores Pierre-Joseph Redouté. En su primer trabajo, Redouté hizo 55 láminas . El trabajo era descomunal y entre este proyecto inicial  y el de las rosas, se elaboró el del mundo de la Liliaceas (bulbos), ocho volúmenes  con un total  de 603 ilustraciones, con descripciones de Agustin Pyramus de Candolle. El libro de esta familia es la más extensa de Redouté, donde también aparecen las orquídeas, narcisos y lirios. El mayor interés de la emperatriz, eran las rosas. Las recibía de los cultivadores de esta flor en Europa, llegó a plantar una rosaleda donde se cultivaron las especies de rosas conocidas en ese momento, cuando ella se muere en 1814, se habían cultivado casi 300 especies de rosas. Casi todas las flores de este tipo que Redouté ilustraba, llegaban de Malmaison y, de aquellos tres volúmenes  que Redouté ilustró, 170 eran  rosas, publicadas en 1817 y el 24. Se hicieron dos versiones, de folio mayor  y otra de folio menor. Los rosales se clasificaron en tres grandes grupos: Silvestres, como la zarzarrosa, la mosqueta común. Los medievales, el rosal amarillo y el blanco y, los nuevos o llegados de Asia.

He tenido que pedir prestada la foto a Redouté, no tenía nada representativo para el momento.

martes, 6 de marzo de 2012

Redouté.



    A nosotros nos sería más complicado, quizá, decir Redouté que rosa, pero de ese modo habría que llamar a la preciada flor en honor a este prodigio de ilustrador. Belga de nacimiento, Lieja,  Pierre Joseph Redouté (1759),   había  nacido  en la cuna perfecta para sacar punta a sus aptitudes  como ilustrador y conocedor  de la botánica del momento, sobre todo de las rosas. Tanto su padre como su abuelo se ganaban la vida como artistas del pincel y, en su compañía se inició en este arte. Antes de entrar de lleno en el mundo mágico de las plantas, hizo sus pinitos en el teatro italiano, pero, como era culo de mal asiento, en sus ratos libres,  continuaba  con el mundo de la botánica y zoología. Fue de así como entró en contacto con el Jardín de Roi ( actual Museo Nacional de Historia Natural ), el profesor de Iconografía Gerard Van Spaendonck, artista renombrado de los grabados, no lo dejó escapar  y de éste aprendió el manejo de la acuarela sobre pergamino. Hizo entonces la primera obra  de cuadros  de plantas para la pinacoteca  real  y, de paso conoció al  botánico Charles-Louis L´Hériter, quien lo inició en  la anatomía  de las plantas, perfeccionó  la pintura  logrando dotar a sus obras de mayor precisión científica. A partir de ahí fue un baño de rosas, constantemente se codeaba con la flor y nata en cada tema. En 1787, viaja a Londres con  L´Heriter y allí colabora con la creación de la Corona Floral  Inglesa, además de descubrir  la técnica de impresión con una sola plancha, en Francia lo hacía con tres o cuatro. Luego un tal Cels,  lo puso en contacto con un señor llamado Jean Jacques Rouseau (1805), del que tuvo el gusto de ilustrar la botánica del citado escritor, 65  genuinos dibujos de plantas. A María Antonieta, me la salto, quien también lo tuvo a  su servicio.  La primera obra que Redouté ilustró en su totalidad fue  la Historia de las Plantas suculentas , de Agustín Pyramus  de Candolle ( Suizo), este impresionante botánico daba clases en ese momento  sobre la materia en Montpellier. El período más creativo está por llegar , Redouté conoce a  la futura emperatriz Josefina, esposa de Napoleón, a quien le pirraban las plantas. Josefina, que era muy fina, logró reunir todo tipo de  plantas  para el jardín , Malmaison. Quien se las hacía llegar era Ventenat. ..  .... ... continúa otro día...

miércoles, 22 de febrero de 2012

De las amapolas



    Decir que aquellas plantas que nacen donde nos nos apetece son malas hierbas, no es rendirle mucho homenaje a seres que, están cargadas de historia, de mitología, y de paisajes que ni el mismo Renoir o el más avezado jardinero lograrían imitar. Demuestra nuestro cerril atropecentrismo, el término de "mala hierba". Afirmaba mi pensamiento al leer a cierto biólogo frances, quien nombraba esa perversa frase y la cambiaba por malos agricultores, y es bien cierto, no existen tales plantas y si estos últimos. No en vano un Sr llamando Teofrasto recogía en el Siglo III ac, cinco especies de amapolas de las que  ya daba algunas de sus propiedades.
   Toda ellas habitan  en las zonas templados frías,  de nuestro hemisferio, ( 45 géneros y, 650 especies). Son hierbas anuales o perennes, de flores de dos sépalos y pétalos delicados, imbricados o no, arrugados hasta bien desplegados, con numerosos  estambres  y varios carpelos soldados, los que darán lugar una cápsula ( pixidio)  y, que en su maduración, seca, nos da al moverla el sonido típico de una maraca.
  Las hay de tierras bajas, del valle: como la roheas ( la común), la dubium ( semejante a ésta, sin mácula en sus pétalos) , la pinnatifidum, en alusión a su hojas...., la argemone .... y de la montaña: la cámbrica, la rupifagum o, mimo las adormideras ( somniferum )  y, otras especies escapadas, naturalizadas, como la californica ( una bellla flor que se está expandiendo en las zonas más templadas del país. Las amapolas habitan en tierras removidas, antrópicas, en medios alterados, cultivos, siempre cerca del hombre o casi...
Se mezclan con los crisantemos silvestres ( Crisantemum segetum ) anagallis ( pimpinela escarlata) y algún tipo de margarita, formando una riqueza cromática floral que rompe definitivamente con el invierno en nuestro interior.
  Las amapolas, como el beleño, la bella dona,.... son una farmacia en forma de planta, en cuanto que sintetizan cientos alcaloides a los que ya Homero se refiere  cuando dice: al manjar  que delante tenían , las manos alzaban  cuando Helena, nacida de Zeus,  pensó en otra cosa y en el vino que estaba bebiendo les puso una droga , gran remedio de  hiel y dolores y alivio de males; beberíalo  cualquiera en colmada vasija y quedara  por todo  el día curado de llantos  aunque  en él acaeciera perder a su madre o a su padre, o el hijo querido  delante de sus ojos.... La nacida de Zeus guardaba  estos sabios remedios: se los dio Polidanma, la esposa de Ton el de Egipto, el país donde  el suelo fecundo  produce más drogas. ( Odisea IV: 218-229). Es bien sabido que, la reina en esto  es al somniferum, de grandes flores, atractivas, que van del blanco roto al púrpura esvaído y sus hojas abrazadas al tallo en su base...... . . . . . .Tengo que  hacer algo. . ..otro día más..