martes, 9 de abril de 2013





 Unos de los primeros en comenzar a usar el tabaco fueron los religiosos misioneros, que en su afán por acercarse a los indígenas 
adoptaron  alguna  de sus costumbres, como aspirar tabaco rapé ( más acorde de con su credo que la satánica práctica  de fumar inhalando  humo) , hasta tal punto de que se convirtieron  en consumidores  habituales de la planta en todo momento y la iglesia se vio obligada  a intervenir  duramente, ya que la práctica estaba tan extendida que incluso esnifaban tabaco mientras ejercían  sus funciones  sacerdotales  en el altar  entorpeciendo  las mismas con constantes  pausas  para esnifar  y seguidamente  estornudar. El edicto  de 1588 publicado en Lima decía así: Se prohíbe, bajo condena eterna, que los sacerdotes, antes de administrar  los sacramentos  de la misa,  se llenen la boca de tabaco o la nariz de polvo de tabaco, ni siquiera por motivos  medicinales.

viernes, 29 de marzo de 2013



 

    Un de los primeros regalos que lo españoles recibieron al salir de Cuba en busca de nuevas tierras fue precisamente la planta del tabaco, entre otros. Dieron los indígenas a sus medio de abalorios, hojas secas de la Nicotina tabacum. Los españoles, ignorantes del valor de lo ofrecido, tiraron por la borda  la hojas al levar anclas. Bartolomé de las casas registra un informe donde  menciona  y describe  expresamente, tras la llegada de los navegantes a  Cuba: Estos  dos cristianos se cruzaron  con muchas  personas, hombres y mujeres en el camino. Los hombres llevaban  una tea encendida en las manos  y unas hierbas cuyo humo aspiraban; hierbas secas, envueltas sobres otras hierbas, como mosquetes de papel que los niños confeccionaban en la fiesta del Espíritu santo. Encendidas en un extremo  y masticaban y aspiraban  en el otro, a fin de inhalar  el humo que insensibilizaba sus carnes como si estuviesen  embriagados, y así dicen que no sienten el cansancio. A estos  mosquetes ellos los denominan tabacos.
               Esos dos cristianos  serían  los primeros  en llevar el tabaco a la boca; Rodriguez de Jerez y Luis de Torres, fumadores habituales en el tiempo que estuvieron en aquellas tierras americanas, cosa que le trajo serios problemas en su regreso a la metrópoli.  Su papel adictivo era dominante y cuando se les sugería no lo hiciesen, respondían  que  era un vicio, alegaban que no estaba en su mano evitarlo.



viernes, 22 de febrero de 2013




El tabaco es el elemento, pero el humo es la esencia de todo, si no fuese por él no habría magia alguna. Fueron muchos los rituales que abalan esto y muchas civilizaciones lo han dejado claro..( hasta nosotros, lo que metemos al cuerpo, es humo ). Los Mayas , civilización sofisticada y demasiado sangrienta, en su cultura el tabaco estaba vinculado a la oración y a la comunicación con los dioses. Fumar para ellos era un acto solemne y lo usaban para la comunicación divina. La sangre de las víctimas de sus rituales para sus dioses, era empapada en tiras  que luego quemaban para que esa sangre pudiese ser devuelta a las divinidades  a través  del  humo. Pero también lo hacían como un consumo vinculado al placer, sus restos culturales así lo demuestran. Tras ellos, en México, como herederos de ellos, florece hasta la conquista hispana en el XVI, otra gran civilización. los aztecas. Para ellos el tabaco formaba parte de remedios contra varias enfermedades, pero también como componente mágico. El remedio para la gota consistía en un baño de pies a base de hojas de tabaco pisadas con hormigas y, piedras blancas y rojas machacadas     , pedernal blanco y carne de zorro y sus excrementos   (para pillar un tifus ) asado a fuego.                             Para los aztecas el tabaco está vinculado a la sangre y a la guerra, asociado con el sacrificio de miles de prisioneros  a la mayor gloria  del dios Tezcalipoca. También en ellos está el consumo alejado de los rituales mágicos o religiosos. Cuando Hernán  Cortés hizo prisionero  a Montezuma , último de los emperadores aztecas, le permitió  seguir con sus costumbres habituales, entre las que se nombra el fumar después de las comidas. El cronista  Bernal  Díaz  del Castillo lo relata así:
   Sobre la mesa  se colocaban  tres tubos  pintados  y cubiertos de oro  que contenían ciertas hierbas  que denominaban tabaco, y cuando  había comido, y después  de que hubieran  danzado  y cantado para él y la mesa estuviera recogida, inhalaba el humo de uno de esos tubos.

 Primera prueba escrita de la costumbre de fumar después de la comida, ceremonial muy elaborado que da relevancia  a la propia acción y la coloca destacada  dentro de la sociedad azteca.









lunes, 18 de febrero de 2013



Es de imaginar que el descubrimiento del fuego, el humo y su elevación al producirse, hizo que se tomase con elemento comunicador de las alturas y sanador. Rápidamente apareció ligado a la fumigación de los campos, aplicado a vírgenes  como elemento de purificación y fertilidad, hasta se usaba como símbolo de paso de la adolescencia a  la edad adulta. Como ahora, antes el tabaco era deseado por los jóvenes al ser propio del mundo de los mayores y, todo niño deseaba poder alcanzar.
  Se utilizó para todo: contra picaduras de serpientes, fiebres, dolor de muelas. Y claro, en el imaginario cultural se acabó convirtiendo en algo imprescindible, el tabaco era ya un medio de socialización. Así, pasó de ser utilizado por los chamanes a ser elemento de uso cotidiano: en infusiones, masticación, jarabe etc. Una de las más usadas era la aspirar el polvo  de tabaco molido rapé y, con el paso de los siglos, el fumarlo en forma de cigarro.

viernes, 15 de febrero de 2013





De la relación entre la humanidad y el tabaco una de las primera primeras cosas que llaman la atención son la intensidad y la duración de su unión. No hay ejemplos similares , dentro de la relaciones que el hombre mantiene con las especies del reino vegetal, que puedan siquiera comparársele. Es un caso único de relación con una planta que non sirve para alimentar. Es cierto que existen otras sustancias que se fuman como son el cannabis, el opio y que hay otras , como el café o el té, que se ingieren sin ánimo alimenticio; pero ninguna de ellas puede compararse con el tabaco. Esta relación tampoco es nueva dentro de la historia humana, es un romance perpetuado a lo largo de 18000 años, fecha en que nuestra especie se enfrenta por primera vez con la que estará destinada a ser una una de sus grandes pasiones irracionales, hasta el punto que algunos etnógrafos y antropólogos non dudarían en calificar el uso del tabaco como unha característica definitoria do ser humano.


lunes, 11 de febrero de 2013



          Semella que, o tabaco cultivose por primeira vez nalgún lugar entre Perú e Ecuador e que alí fíxose o primero traballo  de cultivo hai 5000 anos Bp. É sabido que nestas datas dábase un troco importante, íamos do Paleolítico ó Neolítico, xusto cando o potencial vicioso homo sapiens pasaba de nómada a agricultor gandeiro asentado. O seu primeiro cultivo ía facer desta planta Solanacea unha das máis importantes no seu desenvolvemento. Deste xeito, do paso dunha forma de vida a outra, ía facer que o tabaco se convertise e se defundise entre nós e se establecera pouco a pouco nun medio de uso e consumo do que nacería un mundo onírico e de ensoñación , ó mundo sobrenatural; nacerían os chamáns bruxos das comunidades. Desenvólvese unha complexa organización " relixiosa " descoñecida no mundo paleolítico. O lume e o fume era xa de antes, venerado, e chegabase a manexar o fume do tabaco como elemento de comunicación diviña, co mundo dos espíritus, a sociedade pasaba a rexirse polos criterios dos bruxos, homes-mediciña. Así, grazas á mediación dos chamáns, o tabaco  e a resultante do seu fume íase convertir en espíritu  aliado-benefactor que deixaba os seu poderes sobre o que caía, de xeito moi semellante ós ritos cristians  de conversión do pan e viño na eucaristía. Neste contexto déuselle ó tabaco consideración  de producto case diviño e, deu unha impronta de remdio case infalible contra todo tipo de males.