viernes, 3 de mayo de 2013

jueves, 25 de abril de 2013

Polygonum capitatum Buch .-Hamilton ex D. Don.





Polygonum capitatum Buch .-Hamilton ex D. Don.

Herbácea, ligeramente leñosa, sufruticosa.
de tallos acostados, ramificada.
Tapizante en muros, lugares secos.
Flores de color rosa, en inflorescencias globosas.
Hojas ovado-romboidales, enteras, de corto peciolo, glándulas por ambas caras.
Fruto, aquenio de tres caras.
Procede del Nepal; introducida en jardinería, se está naturalizando en parte de Europa, sur de Galicia al penetrar desde Portugal.
Foto tomada en el Ribeiro  del Avia, en Verán.

     

martes, 9 de abril de 2013





 Unos de los primeros en comenzar a usar el tabaco fueron los religiosos misioneros, que en su afán por acercarse a los indígenas 
adoptaron  alguna  de sus costumbres, como aspirar tabaco rapé ( más acorde de con su credo que la satánica práctica  de fumar inhalando  humo) , hasta tal punto de que se convirtieron  en consumidores  habituales de la planta en todo momento y la iglesia se vio obligada  a intervenir  duramente, ya que la práctica estaba tan extendida que incluso esnifaban tabaco mientras ejercían  sus funciones  sacerdotales  en el altar  entorpeciendo  las mismas con constantes  pausas  para esnifar  y seguidamente  estornudar. El edicto  de 1588 publicado en Lima decía así: Se prohíbe, bajo condena eterna, que los sacerdotes, antes de administrar  los sacramentos  de la misa,  se llenen la boca de tabaco o la nariz de polvo de tabaco, ni siquiera por motivos  medicinales.

viernes, 29 de marzo de 2013



 

    Un de los primeros regalos que lo españoles recibieron al salir de Cuba en busca de nuevas tierras fue precisamente la planta del tabaco, entre otros. Dieron los indígenas a sus medio de abalorios, hojas secas de la Nicotina tabacum. Los españoles, ignorantes del valor de lo ofrecido, tiraron por la borda  la hojas al levar anclas. Bartolomé de las casas registra un informe donde  menciona  y describe  expresamente, tras la llegada de los navegantes a  Cuba: Estos  dos cristianos se cruzaron  con muchas  personas, hombres y mujeres en el camino. Los hombres llevaban  una tea encendida en las manos  y unas hierbas cuyo humo aspiraban; hierbas secas, envueltas sobres otras hierbas, como mosquetes de papel que los niños confeccionaban en la fiesta del Espíritu santo. Encendidas en un extremo  y masticaban y aspiraban  en el otro, a fin de inhalar  el humo que insensibilizaba sus carnes como si estuviesen  embriagados, y así dicen que no sienten el cansancio. A estos  mosquetes ellos los denominan tabacos.
               Esos dos cristianos  serían  los primeros  en llevar el tabaco a la boca; Rodriguez de Jerez y Luis de Torres, fumadores habituales en el tiempo que estuvieron en aquellas tierras americanas, cosa que le trajo serios problemas en su regreso a la metrópoli.  Su papel adictivo era dominante y cuando se les sugería no lo hiciesen, respondían  que  era un vicio, alegaban que no estaba en su mano evitarlo.