lunes, 13 de febrero de 2012

Latente y pendurante flor, efímera.



    De Papaver, las amapolas, también las adormideras;  algún término céltico, como la papilla que se daba a los niños, poniendo en la comida de ellos algo  de adormidera ya que tienen propiedades calmantes.
  Como su flor cuelga, es planta efímera, frágil. Gusta de convivir en terrenos antrópicos, de manera arverse, en claros de bosque, entre  matorrales, cerca de las tierras trabajadas, baja a ellas cuando son movidas por la azada.
   
    Oh, necesidad maravillosa..... oh, proceso poderoso...... Aquí las figuras, aquí los colores, aquí las imágenes de todas partes del universo reducidas a un solo punto..... Las formas  perdidas pueden ser regeneradas y reconstituidas en  la imagen  que se forma  de la apertura estenopeica . ( Leonardo da Vinci).
  Parte del todo a lo que damos una nueva interpretación, realidad construida.

9 comentarios:

Remei dijo...

Hola Marce, yo salgo al campo y no encuentro "ná"...y tu lo ves toodo!
Que rarezas más bonitas!
Un abrazo y disfruta la semana amigo!
Besitos.

Maria Dolors dijo...

Extraordinária foto, y un¡ bravo !
enorme a los dos maestros, cada uno a su estilo.

Bon dia

Laura.M dijo...

No sabía que se le daba a los niños.
Muy bueno el desenfoque.
Un beso

elena nuez dijo...

excelente macro!

Inma dijo...

Una foto muy chula y muy curiosa. Yo tampoco sabía que se le daba a los niños en la papilla.
Un bico

Katy dijo...

La humilde amapola. Se comen sus semillas. En pastelería son muy utilizadas en los países del este.
Me encanta, es humilde pero no hay nada más hermoso que un campo de amapolas.
Un abrazo

CarmenBéjar dijo...

Quién podría decir que ese bulbo piloso, colgante de un simple tallo verde y delicado, encierre una flor tan abundante y colorista como la amapola.
Saludos

Pat.mm dijo...

Marcelo.... fotografía y muéstrame a esa amapola cuando florezca...
Gracias..
besos,

Luciérnaga sin luz dijo...

nunca vira esta flor...
a foto, fermosa...
bicos e apertas!